A mi también me da pereza

Levantarme a las 4:30am. Creo que pocas cosas me dan tanta pereza cómo eso. Bueno pensándolo bien eso y entrenar cuando me levanto, es como una tortura matutina por la que no quisiera tener que pasar. Pero ese pequeño ritual es la expresión de cuanta disciplina querés. tener 

Hace un par de meses readquirí mi  hábito de levantarme temprano y hacer que las cosas pasen. Soy altamente nocturno y en meses y años atrás la noche fué mi lugar de trabajo, mi lugar creativo. Sin embargo en el último tiempo me encontré a mi mismo saboteándome.

Este mal hábito era el resultado de un día cansado y lleno de cosas. Tal vez puedan familiarizarse con estos síntomas:

  • Ganas de comer, antojos a altas horas de la noche.Comiendo y tomando porquerías
  • Falta de concentración. Empezaba mi trabajo pero rápidamente estaba navegando en otras cosas. Al final ni difrutaba ni trabajaba
  • Poca o nula gana de hacer ejercicio. Empezaba a entrenar y rápidamente me sentía cansado y con poca energía.
  • Simplemente querer llegar a vaguear o ver televisión
  • Quiere hacer ejercicio pero siempre algo se interpone en su camino

Pues en ese estado me encontraba. El problema es que tengo muchos años de mantenerme en buena forma, incluso tratando siempre de estar en la mejor posible. Durante muchos años competí y no era de los mejores por lo que el extra esfuerzo era mi única forma de compensar el talento de otros. Con el pasar de los años esto dió sus frutos y lo veo hasta el día de hoy. Hubo una  época en donde   entrenaba 3 veces al  día y además trabajaba tiempo completo de noche.

Ese tiempo jamás hubiera sido posible sin una estricta disciplina. Nadie quiere llegar a una competencia a perder o verse mal físicamente. Solía simplemente levantarme y hacer que las cosas pasaran. Cansado o no cansado cumplía mis rutinas, iba a mis entrenamientos, preparaba mi comida para cuidar el peso y me acostaba a dormir entre sesiones para lograr recuperarme.

Pocas personas tienen realmente idea de lo difícil que es ser un atleta profesional y con profesional me refiero a esos que buscan metas específicas y se meten de lleno a lograrlas e incluso a representar a su país. Es un sacrificio enorme. Es no salir con amigos porque si tomas o trasnochas al día siguiente lo vas a lamentar en el entrenamiento. Y en combate casi siempre ese cansancio o falta de concentración duele.

Ahora seguro te preguntás, pero que tiene que ver esto conmigo? Con levantarse temprano? Pues fácil; todo.

Como tenía esos problemas recurrentes y además me sentía con menos condición que con mejor condición decidí que había que cambiar la estrategia y los hábitos. Volver a viejos hábitos que me pusieran en la ruta en la que yo quería estar. Cuándo hacemos siempre lo mismo no podemos esperar resultados distintos. Pero una cosa clara, no hay caminos sin piedras, metafóricamente hablando.

Levantarme a las 4:30 am implica ir más allá ​de lo que yo pueda quedar. Implica hacer lo que tengo que hacer para lograr mis objetivos. Eso es disciplina. Entrenar luego de eso tiene muchas ventajas:

  • Tengo sueño pero también tengo energía
  • Todos los demás están durmiendo o en el trabajo así que las distracciones rara vez existen
  • Estoy más concentrado después de entrenar por lo que mi trabajo avanza con mayor rapidez
  • Vuelvo a estar en forma y busco comer mejor porque en la mañana tengo menos antojo de porquerías y el entrenar hace que el cuerpo pida comida de mejor calidad

Buscá crear los hábitos que te lleven hacia donde querés llegar. El sacrificio es inicial ya después se vuelve la rutina. Las metas no se logran quejándose, se logran haciendo. De hecho si cada vez que vas a quejarte, antes de hacerlo decides hacer algo al respecto pronto no habrá más quejas, sino más soluciones.

Estos hábitos son los que van construyendo nuestra disciplina y nuestro carácter. Así que si a las 4:30am te parece una buena hora para iniciar tu día, puedes enviarme un mensaje por Facebook y comparto alguna rutina para empezar a despertar con ganas.

Dejá las excusas: estas no sirven más que para hacernos flojos y  débiles de voluntad, soy el único responsable de mi destino. 

Dejá de preguntar cómo te ves,  la gente siempre tiene una opinión, conocete y no escuchés la bulla externa. Si sabés bien donde estás, te digan gordo, flaco, feo, etc simplemente no te afectará en lo más mínimo. Pero no te mintás a vos mismo.

Dejá de decir no tengo tiempo. Hay que hacer tiempo, nadie lo tiene entre tantas cosas y presas.

El cambio es hoy, porque a mi también me da pereza, pero lo hago.