MI GENTE

Hace algún tiempo escribí un artículo que hablaba sobre la diferencia entre lo que parece actualmente ser un tico y ser un costarricense.

http://www.edgarfernandezalvarado.com/lavida/ya-no-quiero-ser-tico-quiero-ser-costarricense/

Pero muchas cosas me dieron una nueva luz…
Caminando por el Mercado Central de Heredia, el cuál por cierto no conocía por dentro, detonó en mi nuevamente un sentimiento patrio y un esperanzador augurio de que Costa Rica sigue sembrando costarricenses.

Pude admirar como todavía existen costarricenses preocupados,amables, trabajadores, alegres, honrados, emprendedores y por sobre todas las cosas solidarios y generosos dando sin pensarlo y dando la mayor parte del tiempo de lo poco que tienen.
Costa Rica es una nación con potencial para hacer casi lo que desee, ¿que ha pasado? Pude ver un mercado lleno de trabajo, de personas que nunca han llevado cursos de servicio al cliente, pero que al hacerlo se siente el placer de ayudar y atender a su público. Nos hemos metido en el plástico de los moles o malls por si no me entienden. Estamos acostumbrándonos al mal servicio al cliente, a llenar un trabajo porque no quiero o no puedo hacer otra cosas y estoy deseando llegar a mi casa. Acostumbrados a que muchas veces no pongan atención a lo que pedimos a la hora de comer. El mercado estaba lleno de gente que podía tomar varios pedidos al mismo tiempo y todos venir en un orden perfecto, donde la gente conoce su trabajo, donde la gente parece valorar más la importancia de que su local debe prosperar para poder ellos estar mejor, con mejores condiciones de trabajo y más solidaridad de parte de sus compañeros. Y para seguir sumando elementos positivos, una comida exquisita, con sabor a tierra costarricense, sana, de buen gusto y repito lo anterior, comida sana.
No me tomen a mal, mucha gente hace su trabajo de maravilla y siempre tiene que haber gente eficiente sino ningún negocio sobreviviría. A esta Costa Rica le falta ganas, le falta tener más la soga en el cuello para empezar a moverse. Muchos pequeños empresarios trabajan incansables horas para poder lograr sus metas, tratando siempre de ser objetivos con el futuro de un país que parece estar en manos de gente que perdió la intención de gobernar, convirtiendo en su propio negocio a un país prospero, con mucha mano de obra preparada pero con cero motivación. Costa Rica está dejando sin sueños a sus cuidadanos y los enmascaran con fiestas de goles y falsas promesas mundialista. Ya tenemos mundialistas, solo que no les dan el apoyo ni el “marketing” que merecen. Tenemos más campeones mundiales en diversas disciplinas que logros importantes por la selección de futbol, entonces me pregunto, ¿qué esperamos para creer en este país?
Costa Rica, Costa Rica, ¿acaso tan dormida está la gente? ¿cómo es posible no ver lo que es importante para un cambio significativo? Espero que nos respondamos a nosotros mismos y podamos realmente ver en que estamos fallándole a nuestro país.
Mi Costa Rica está enferma y su gente está siendo consumida por el desorden y la desesperación, estamos perdiendo el dulce por estar metidos en presas de carreteras que parecen caer en los huecos del profundo descuido que se le ha dado en los últimos años. Está llena de parásitos que carcomen las arcas del estado hasta los huesos. Está llena de impunidad y de pocas consecuencias.
Mi patria es sostenida por la gente trabajadora que paga impuestos hasta las orejas, está mantenida por aquellos que saben el deber de trabajar sin importar las condiciones, lidiando con los huecos, con la falta de visión, con una economía perdida, con una seguridad violada e irrespetada por los más poderosos, los más vivos o los que tengan mejores “patas”.
¿Qué tipo de país quiero para el futuro de mi Costa Rica?
Quiero una Costa Rica donde se pueda soñar, una Costa Rica donde las personas empiecen a preparar su futuro desde jóvenes para ser parte de nuestra economía, no para ser parte de una maquila internacional a quienes les importa poco donde vayamos a parar. Quiero una Costa Rica respetuosa, donde la gente ame el futbol pero sepa que es algo para divertirse y no algo para hacer un ridículo internacional. En donde todos saben que la “sele” tiene pocas posibilidades de llegar mas lejos que la primera ronda, pero que tenemos un montón de campeones mundiales en muchas otras disciplinas deportivas que deberían llenar estadios y desarrollar cantares épicos de sus logros y dificultades, que tenemos científicos, empresarios, emprendedores y muchas cosas para sentirnos orgullosos. No una tierra donde faltan unos cuantos meses para tomar una decisión que puede cambiar el rumbo de todo nuestro país pero la gente solo habla de ir al mundial de Brasil 2014. ¿Será que se nos olvidó lo que realmente es importante?
Tenemos una Costa Rica donde el 99% de las mañanas son perfectas y no porque yo lo piense sino porque lo dice el extranjero, el que quiere quedarse a vivir en esta tierra. Tenemos una maravilla de clima, de pueblos, de playas, de montañas, de paisajes, de fauna, de historias irreales de un tiempo antiguo, que aún tenemos comunidades de los primeros pobladores de esta zona verde aunque sea tirados y olvidados en un rincón, porque a los aborígenes de este país los tenemos como si no fueran de está tierra. Pero no dejamos el pura vida, el tuanis, el que lo haga otro.
Estamos a unos cuantos meses de elegir un rumbo nuevo para nuestro país, es mi deber, es su deber tomar una decisión, el no votar, el dejar papeletas en blanco solo hace que su oportunidad de decir que quiere un cambio no sea ni siquiera tomada en cuenta. No escupa su voto en un basurero, le cuesta dinero a todos, dinero para que usted pueda opinar, después no se queje de que el país se cae a pedazos cuanto usted no pudo ni hacer lo mínimo que era dar su opinión. No opina, no se queje.