ME VOY A LA MIERDA

Bueno hoy simplemente voy a escribir sobre mi, o sobre usted, como quiera verlo, la idea es que se vea en un espejo y empiece a preguntarse si realmente usted esta haciendo todo lo que le gustaría hacer en esta vida, o con su vida.

Es un poder demasiado grande el que tenemos al tener control absoluto de nuestras vidas, y por que? pues porque tenemos la culpa absoluta de todo lo que pasa en ella, o por lo menos de muchísimo. En muchas ocasiones estas opciones que se presentan en nuestras vidas no son tan claras, y quien dijo que tenían que serlo? La vida es una lluvia de incertidumbres cada uno de nuestros días, sino para dar un ejemplo podría describir lo que se ve en este programa de televisión llamado “1000 MANERAS DE MORIR”, donde morir es todo un entretenimiento y un recordatorio de las cosas a las que estamos expuestos todos los días, bueno o malo? no lo se, pero se que te pone a pensar aunque sea haciéndolo de una forma bizarramente jocosa si uno lo analiza en forma mas objetiva.

Ahora bien, dejando la hablada de paja de lado, el control que tenemos de nuestras decisiones debería ser tomado con mayor consciencia, muchas veces vivimos para complacer a otros, otras, todos, ninguno, y al final quién menos se complace es uno mismo, este último punto para mi es el mas serio de todos, el no complacerse a si mismo es algo que quita perspectiva de quién se es realmente. Si nunca se toma decisiones por uno y para uno, además de no crear el buen hábito de saber cual es realmente el gusto personal, de saber tomar decisiones basado en los gustos y preferencias propias, se da el poder de que otros tomen control de esas decisiones por nosotros.

Cuantas veces el que dirán, el dinero, el tiempo y un sin número de excusas evitan que realicemos las actividades que queremos hacer, o evitan que nos convirtamos en lo que nos queremos convertir (aclarando que no hablo de cirugía plástica o estética como dicen ahora). Esta vida es muy corta como para servirle a todo el mundo, nuestra misión es servirnos a nosotros, eso luego nos deja poder servir a los demás con verdadera vocación, con verdadero desinterés, y es fácil de comprender el por qué, cuando no necesitamos nada podemos dar con total sinceridad, podemos amar sin miedo, sin esperar nada, podemos servir sin esperar gracias o recompensas, podemos irnos sin tener miedos o sin esperar algún adios.

Que tal si al menos un día a la semana, uno cada quince, o uno al mes mandáramos todo a la mierda, dejáramos que gobierne lo incierto, lo que nos guste, lo que nos haga felices, sin remordimientos, sin culpas, sin traumas, sin explicaciones complicadas, con libertad, tal y como debería ser…según yo.

Usted que opina? déjeme una opinión inteligente.